En Proan Alimentos, los procesos de envíos de nuestros cortes de carne se entregan congelados y empacados al vacío.
Eliminamos el oxígeno dentro del empaque, evitando la proliferación de bacterias y alargando la vida útil del producto entre 2 y 5 veces; gracias a ello, la carne se conserva en perfecto estado incluso durante el transporte, cuidando así la cadena de frío desde el sacrificio hasta la entrega. Cuando preparamos tu pedido, lo empacamos con todo el cariño y cuidado. Primero, colocamos tus cortes en una bolsa térmica junto con geles refrigerantes congelados que ayudan a mantener la temperatura baja por más tiempo. Luego, esa bolsa se mete dentro de una hielera térmica con cierre tipo zipper, o bien, si es un pedido más grande, usamos una hielera de unicel sellada que mantiene el frío a tope. Finalmente, todo esto va dentro de una caja de cartón sellada, lista para su envío. Y lo mejor, te lo mandamos con entrega al día siguiente, para que recibas tu carne aún bien congelada, lista para guardarla, prepararla o directo al asador.